Home

Por recomendación médica, de mi ginecóloga, en marzo del año 2015 decido cambiar el método anticonceptivo.

Mi ginecóloga alegaba que llevaba años tomando pastillas anticonceptivas y que estaba por cumplir cuarenta años, edad en la cual las mismas comenzaban a ser un riesgo en virtud de tener en mi familia antecedentes de ACV.

Esto me lleva tomar la decisión de insertarme un DIU. Cuando mi ginecóloga me explica las opciones, opto por el dispositivo MIRENA (con hormonas), ya que consideré que era de mejor calidad que el DIU cobre.

Mi médica me hace el pedido para sacar la orden de la obra social y me explica que el Sanatorio Adventista del Plata me proveerá el dispositivo.

El día 14 de mayo de 2015 me presento, con turno previo, en el Sanatorio Adventista del Plata de Villa Libertador General San Martín, muestro la orden médica ordenando la colocación de un DIU MIRENA (con hormonas), y espero pacientemente mi turno.

Al colocarme el dispositivo intrauterino, la médica ginecóloga me explica los posibles efectos adversos que podría llegar a tener, haciendo hincapié en  una de las ventajas del DIU hormonal: la desaparición prácticamente del sangrado menstrual.

A los pocos días comienzo a sentirme mal, con dolor de cabeza y mucha inflamación abdominal. Me doy cuenta que podría tratarse del DIU, pero entiendo que mi cuerpo debía adaptarse al mismo. Comenzaron a transcurrir los meses y mi malestar fue en aumento, notando abundante sangrado durante la menstruación, cuestión que me llamaba poderosamente la atención pero seguía pensando en que estaba aún en un proceso de adaptación.

El primer síntoma alarmante, además de los ya detallados, fue un sarpullido en la espalda para luego seguir con ansiedad, ataques de pánico, cansancio crónico, mareos, dolores de cabeza, dolores abdominales, etc.

En noviembre de 2015 sufro una descompensación y me diagnostican presión alta, motivo por cual llamo a mi ginecóloga solicitándole la extracción del DIU. Siempre pensando que los síntomas detallados eran producto de las hormonas que liberaba el MIRENA.

Me resultaba llamativo la negativa de mi médica para retirarme el DIU, manifestándome en reiteradas oportunidades que mis síntomas no tenían nada que ver con el dispositivo.

No obstante, solicito un turno y previa discusión accede a extraérmelo. Grande fue mi sorpresa cuando me informa que el DIU que tenía colocado era de cobre.

Perpleja y llena de dudas me retiro del Sanatorio Adventista del Plata, con la única explicación por parte mi ginecóloga que ella había colocado lo que indicaba la orden del nosocomio. Dejándome aclarado que el DIU DE COBRE no tenía ningún tipo de efectos colaterales y que mi cuadro se debía a problemas emocionales.

Investigo en internet y me encuentro con la experiencia de Florencia, lo cual me da una pista de lo que pudiera estar pasando.

A partir de ese momento, mis síntomas continúan, apareciendo también un estado depresivo, sensibilización extrema y mucho cansancio corporal, al punto de no poder levantarme de la cama.

Comienzo un peregrinar por médicos de diferentes especialidades, entre ellos clínicos, ginecólogos, psiquiatras, endocrinólogos, cardiólogos, y psicólogos.  De nadie obtenía ningún diagnóstico.

Estuve tres meses sin poder trabajar, con licencia médica por trastornos de ansiedad y depresión.

Hasta que en el mes de marzo de 2016 solicito un turno con mi médico alergista, en virtud de encontrarme con un cuadro de resfrío. Al concurrir y comentarle mis síntomas me dice que muy probablemente y por mi alto nivel de alergia, el cobre me hubiera producido los síntomas referidos.

Continúo investigando y después de pasar por varios ginecólogos, llego a un profesional que al referirle mis síntomas me dice que efectivamente es una reacción adversa del DIU de cobre, metal pesado con el cual mi cuerpo se había intoxicado.

Dos motivos me llevan a contar mi historia:

El primero para transmitir mi experiencia para todas aquellas mujeres que les toque pasar por lo mismo, para dar información, apoyar y contener durante todo el proceso que demora la desintoxicación del organismo.

El segundo para tomar conciencia de la forma que juegan con la salud de todos nosotros. Pagué un dispositivo con el doble de valor comercial del que finalmente me insertaron. La médica no me dio explicaciones, el Sanatorio Adventista del Plata tampoco, la denuncia penal ante la justicia provincial avanza lentamente.

Nadie me da respuestas, más allá de todos los gastos que me generó llegar al diagnóstico y recobrar mi salud, se encuentra la ESTAFA de la que fui víctima. Es sorprendente la liviandad con que las autoridades médicas del nosocomio, la profesional medica, y la justicia se toman el caso.

No se cumplió el protocolo médico, presenté las pruebas ante la justicia de mi historia clínica en la cual consta la inserción de un DIU de cobre y la prueba de la obra social adonde se encuentra sentado que pague un DIU MIRENA.

Es evidente la presión que ejercen estas instituciones médicas sobre quienes deben garantizar nuestra vida.

Evangelina Bartoli

6 pensamientos en “Exceso de cobre y mala praxis

  1. Holaaaa yo tengo el diu de cobre desde que nació mi niño, desde entonces me salen granos en la cara cosa que jamas en la vida me ocurrio, no siento ansiedad compulsiva o depresion fuerte ni esos sintomas que mencionan tan fuertes pero si me he sentido desde hace años mas cansada, a veces triste y decaida, me enojo con mucha facilidad a veces hasta pienso que me amargue teniendo a mi niño pero noooo yo lo amo! Podría ser el diu??? Tengo cita para sacarlo ya en enero porque ya se va a terminar el tiempo de duración.

    Le gusta a 1 persona

  2. Mi historia es que yo inicialmente estaba utilizando el dispositivo MIRENA al tercer año quede embaraza y no me pudieron sacar el dispositivo, seguí con mi embarazo pero con mucho dolor en todo el cuerpo a los 4 meses me hacen un ultrasonido y me dicen que el bebé estaba muerto y que por el tamaño , me hicieron un legrado fue una experiencia 10 veces peor que un parto. Después me aconsejaron el dispositivo de cobre y hoy con sorpresa veo esta historia y me doy cuenta que no me estoy volviendo loca cuando me siento mal triste o con mucha ira sin motivo aparente lo tengo hace 5 años y pensaba que era por la edad por estrés Perón ahora caigo en cuenta de muchas cosas y me lo voy a quitar de inmediato, tengo la duda si sería bueno o malo consumir suplementos de zinc, gracias.

    Le gusta a 1 persona

  3. Hola. Estaba leyendo tu historia. Yo pasé con diu de cobre insertado 2 meses y los dos meses sangre. Hasta q al fin me lo retiraron. Ahora tengo ataques de pánico, ansiedad. Es terrible. Estoy muy triste
    Nose q hacer.

    Me gusta

    • María, lo lamento mucho. Espero que pronto te sientas mejor. Si tu malestar está relacionado con el exceso de cobre en tu organismo, se tarda un tiempo en volver a la normalidad. Por lo que es lógico que te sientas mal aún. Ahora tenés que tener paciencia. A mí me ayudó mucho la homeopatía y beber mucha agua. Los nutricionistas que entienden de los efectos del cobre, recomiendan suplementos minerales ricos en zinc, para contrarrestar el efecto del cobre. Te dejo un video que hice sobre cómo volver a a normalidad: https://www.youtube.com/watch?v=WiOKHXdYNik&t=22s Suerte con todo!

      Me gusta

    • Hola Maria yo estoy pasando por lo mismo en este momento, lamentablemente use un diu de cobre (Paragard) Sin todos los efectos toxicologicos, lo lleve por casa 2 y medio y me empecé a ansiedad, depresión!! Llevo tres semanas sin el diu y aún continúo con ataques de vez en cuando!! Estoy tomando zinc y valeriana y he estado tomando bastante agua pero quisiera saber cuánto tiempo se demoró en que te sientas mejor!!??? Es terrible pero agradecería cualquier palabra de aliento

      Le gusta a 1 persona

      • Hola Ana, paciencia, eso es lo que tenés que tener en esta etapa y confianza en vos misma. Es normal que te sientas mal porque a tu cuerpo le va a llevar un tiempo volver a la normalidad. Depende de cada organismo. Yo a los 6 meses de habérmelo sacado ya estaba mucho mejor y al año 90%. Igual es normal sentirse mal en el proceso. Especialmente en momento cerca de la ovulación y menstruación. Pero ya lo peor pasó! Suerte con todo! Flor

        Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s